Crepitar el horizonte
Sólo unas pocas veces –muy pocas, por cierto– el cosquilleo deriva en un derrumbe de proporciones, donde las piedras crepitan y se parten en dos. Andrés Urzúa de la Sotta. Una noche de otoño, en el frío y la oscuridad de lo que alguna vez fue un regimiento de caballería, se distingue

